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miércoles, 25 de junio de 2014

El hombre perfecto para ti


El hombre perfecto para ti



Solía escuchar con atención cada palabra que decías; aunque fueran vacías y sin importancia. Solía quitar el cabello de tu rostro; pero siempre dejaba uno en tus labios, a propósito; sólo porque me gustaba como te veías así. Solía decirte todo el tiempo lo bien que hueles. Solía apoyar mi cabeza suavemente sobre tu terso brazo cuando estabas ocupada escribiendo algo, porque me gusta lo suave que es tu piel. Solía besarte jugetonamente en la mejilla cuando te sentías mal; porque nadie más lo hace.

¿Y querías alguien dulce?

Cuando estaba cerca de ti, mis amigas solían mirarme con rabia. Cuando te alejabas; con lástima. Cuando me ponía de pie, alguien susurraba a mi oído las cosas más horribles de ti. Cuando daba un paso, sentía como tus pretendientes soñaban conmigo muerto. Cuando llegaba a mi asiento, mi propia conciencia empezaba a decirme que debía alejarme de ti. Cuando tomaba mi esfero, encontraba centenares de anotaciones que no recordaba haber hecho; todas decían que no debía caer en tu trampa. Cuando me cubría el rostro para pensar; algo imposible bajo el ataque de todos los que me rodeaban, decidía una vez más, igual que cada día, que debía darte... darnos.. una última oportunidad... una última más..., sin importar con cuantos tuviera que pelear; a cuantos tuviera que ignorar; cuantos amigos tendría que traicionar, sólo con la esperanza de estar contigo.

¿Y querías alguien fuerte?

Un día viniste a mí emocionada, porque alguien acababa de decirte que te amaba en francés. ¡Ja!
No sé si te lo mencioné; pero aprendí a decirte lo que siento en más de seis idiomas, mi favorito, en latín. Te lo dije una vez; respondiste que no entendías ni una palabra. Lo escribí para ti. Seguías sin entender. Te dije lo que era, palabra por palabra, y arruinaste la magia. Probablemente ya no lo recuerdas, pero yo sí. “Ab imo pectore amo te...” Tú nombre iba al final; pero no lo voy a poner. Intento olvidarte después de todo.

¿Y querías alguien inteligente?

Tú, Calíope, la musa de bella voz. Yo, Tántalo, el titán condenado para toda la eternidad a una tentación que no puede tener.
Tampoco me sorprendería si no lo recuerdas.
Es una historia que pensé para nosotros. No, claro que no. Nunca la escribí; hubiera sido un pecado hacerlo, pero la susurré a tú oído, escribí pasajes en tu mano, la vivimos cada uno por nuestro lado. El escenario principal fue la oscuridad de nuestro curso; la frialdad de tu banca y el café de tus ojos.
Cuando creía estar cerca de ti, pasaba algo y salías de mi alcance. Lo que me hacías sentir, siempre me inspiraba a escribir las cosas más sombrías... Curioso; pues la mayoría del tiempo sentía exactamente lo opuesto por ti; siempre te quise. Aquellas dos situaciones se repetían sin cesar una y otra vez. Todos podían ver claramente la monotonía, menos los personajes, menos nosotros.
Tú y yo fuimos una más de mis historias, mi favorita si me preguntas.

¿Y querías alguien visionario?

Siempre estaba ahí cuando necesitabas alguien con quien llorar; con quien desahogarte, a quien decirle que el nosecuantino es un idiota. Por ti hubiera frenado el infierno de ser necesario.

Cuando no sabías qué hacer, cuando debías tomar una decisión, o simplemente cuando estabas aburrida, era yo quien susurraba a tu oído que faltaras a clase, que copiaras en la prueba, que fueras novia de ambos, que falsificaras la firma, o que lo haría por ti.

¿Querías un caballero en armadura brillante o querías un ladrón envuelto en sombras?

Decidí que sería todo para ti. Y sin embargo, todo lo que tú veías en mí, era un juguete, ¿no?

Terminé sin ser nada, pero fue una historia divertida, que tal vez algún día escriba y que ahora quiero olvidar.

Espero que encuentres... lo que sea que quieres.

by (Joshua Aguayo)

lunes, 23 de junio de 2014

Carta de Amor. "Por Siempre y para Siempre"


Por siempre, para siempre, te amo

Querida Lucia,

Quiero empezar diciéndote lo loco que estoy por ti, en verdad, me siento profundamente enamorado de ti. Te quiero muchísimo, con todo mi corazón y mi alma, siempre, por siempre y para siempre! Tenerte en mi vida es realmente una bendición. Me traes tanta felicidad a mi vida y tanto amor en mi corazón! No sé si lo que te digo es suficiente, pero quiero que sepas que todos los días y a cada momento, mi amor por ti se hace más fuerte y más profundo.

Cariño, nunca imaginé que sería tan feliz. ¿Pero sabes qué? este es el sentimiento más grande del mundo para estar contento y pueda decir que estoy muy, muy contentos contigo y sólo contigo. Nadie más puede hacerme sentir la forma en que me haces sentir. Tus caricias, tus besos, tu piel, tus palabras, tus maneras de comprenderme, todo eso significa mucho para mí y nunca será sustituido.

A veces me siento con miedo por los obstáculos que se nos presentan, pero a pesar de todo, todavía estamos juntos y eso es lo que es más importante ya que siempre estaremos juntos porque siempre tendré este asombroso amor que descubrí en ti. Te prometo que siempre estaremos juntos en los buenos y en los malos momentos, y que los buenos tiempos, con amor nos harán más fuertes y así superar cualquier problema. Estoy seguro que toda esa felicidad es para nosotros, cuando digo eso. Así vamos a hacer las cosas muy bien y disfrutar de cada momento que tengamos juntos.

Me siento realizado contigo, yo realmente sé que eres mi único y verdadero amor, mi compañera para toda la vida, mi mejor amiga, mi amante, mi alma gemela, y te amaré por siempre y para siempre!

Te amo por siempre,

Jaime